Decenas de miles de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación tomaron las principales avenidas de la Ciudad de México en una megamarcha convocada el Día del Maestro bajo la consigna 'El 15 de mayo no hay nada que celebrar'. Los contingentes partieron desde la estación del Metro San Cosme y avanzaron por Paseo de la Reforma, Avenida Juárez y el Eje Central hasta converger en el Zócalo capitalino, donde grupos anunciaron un plantón indefinido.
Las demandas centrales de la CNTE incluyen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un incremento salarial de 100% al salario base, el fin del esquema de pensiones con Afores y el cálculo de jubilaciones por años de servicio. Los líderes sindicales también exigen que el gobierno federal derogue la reforma educativa heredada del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Lo que convierte esta movilización en algo más que una manifestación ordinaria es la amenaza que la CNTE lanzó para el siguiente paso: convocar a una huelga nacional de maestros que podría coincidir con los primeros partidos de la Copa Mundial FIFA 2026, cuyo arranque está previsto para el 11 de junio en el Estadio Azteca. La asamblea para fijar la fecha del paro está programada para el sábado 16.
Las autoridades capitalinas reportaron cierres viales en Reforma, Juárez, Eje Central y cinco de Mayo desde las nueve de la mañana, mientras la Secretaría de Movilidad activó rutas alternas en toda la zona centro. El Zócalo, corazón simbólico del poder político mexicano, quedó nuevamente como escenario de una confrontación entre el magisterio y el Estado que lleva décadas sin resolución.

