El negociador jefe de la República Islámica de Irán presentó a los representantes estadounidenses un documento formal de 14 puntos que Teherán califica como la base mínima para cualquier acuerdo de paz. El contenido del documento, filtrado a varios medios internacionales, incluye condiciones que Washington considera inaceptables y que prácticamente imposibilitan un alto el fuego inmediato.
Entre los puntos centrales del documento iranís destacan: el reconocimiento explícito de la soberanía de Irán sobre el estratégico estrecho de Ormuz, el fin inmediato del bloqueo naval que impone la Armada de Estados Unidos, el levantamiento de todas las sanciones económicas, la liberación de activos iraníes congelados en el sistema financiero internacional y el pago de compensaciones por los daños causados por los bombardeos de la Operación Epic Fury.
Lo que Irán no cede es el punto central de las exigencias de Trump: un desmantelamiento significativo de su programa de enriquecimiento de uranio. Teherán insiste en que su capacidad nuclear es un asunto de soberanía nacional y que cualquier negociación sobre ese tema deberá ocurrir en un foro separado y posterior a la paz.
La posición iraní coloca al gobierno de Trump en una encrucijada. Aceptar el documento sería percibido en Washington como una capitulación diplomática y un fracaso militar. Rechazarlo abre la puerta a una reanudación de los bombardeos con consecuencias impredecibles para la región y para la economía global. La Unión Europea, Qatar y Omán mantienen canales de mediación abiertos con ambas partes, aunque las perspectivas de un acuerdo en el corto plazo lucen sombrías.

