Agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos y autoridades del condado Palm Beach dispararon y mataron a un hombre armado que ingresó ilegalmente al perímetro de seguridad de Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump en Palm Beach, Florida. El Servicio Secreto confirmó el incidente en un comunicado oficial. El presidente Trump y la primera dama Melania se encontraban en ese momento en la Casa Blanca en Washington, por lo que no corrieron peligro.
Según la información preliminar disponible, el sujeto portaba un arma y logró traspasar el perímetro exterior de la propiedad antes de ser localizado y neutralizado por los agentes de seguridad. Mar-a-Lago opera como residencia privada del mandatario y como club privado, lo que genera debates permanentes sobre los protocolos de seguridad aplicables cuando el presidente no se encuentra en el lugar. La investigación sobre la identidad del intruso y sus motivaciones está en curso.
El incidente ocurre en un contexto de alta tensión política en Estados Unidos, con Trump en medio de su segundo mandato y enfrentando tanto aliados como detractores con igual intensidad. El Servicio Secreto ha estado bajo escrutinio desde los intentos de asesinato registrados durante la campaña electoral de 2024. Fuentes de la agencia confirmaron que los protocolos de seguridad funcionaron correctamente y que los agentes actuaron conforme al procedimiento establecido.
El suceso generó reacciones inmediatas en redes sociales y fue cubierto ampliamente por medios internacionales. La administración Trump no ha emitido declaraciones adicionales más allá del comunicado inicial del Servicio Secreto. Autoridades locales de Palm Beach colaboran en la investigación para determinar las circunstancias exactas del ingreso del sujeto a la propiedad y su historial.




