El Senado ratificó con 81 votos a favor y 30 en contra a Roberto Velasco Álvarez como nuevo titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, convirtiéndolo en uno de los cancilleres más jóvenes en la historia moderna de México. Velasco sustituye a Juan Ramón de la Fuente en un momento de máxima tensión diplomática con Washington.
Durante su comparecencia, Velasco presentó diez ejes de política exterior y definió el tono de su gestión con una frase que resonó en el pleno: "cooperación sin subordinación". El nuevo canciller, egresado de la Universidad Iberoamericana con maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Chicago, prometió priorizar la protección consular de mexicanos en el exterior y una migración ordenada.
El desafío inmediato es mayúsculo: en julio se abre la revisión formal del T-MEC, donde se decidirá si el tratado comercial se extiende por 16 años más. Con aranceles del 25% vigentes sobre productos mexicanos y una relación bilateral marcada por la desconfianza, la negociación se perfila como la prueba de fuego del joven diplomático.
Velasco estrenó el cargo con llamadas a sus homólogos de Brasil, Guatemala y Uruguay, señalando que la diversificación de alianzas será una prioridad estratégica frente a la dependencia comercial con Estados Unidos.


