El Banco Mundial proyectó que América Latina crecerá un modesto 2.1% en 2026, por debajo del 2.4% de 2025, pero la cifra de México es aún más preocupante: apenas 1.3%, ubicándolo entre los países con peor desempeño de toda la región. Solo Bolivia (-3.2%), Jamaica (-1.0%) y Haití (0.6%) presentan perspectivas más débiles.
El informe, publicado este miércoles, atribuye la desaceleración a un entorno de elevados costos de endeudamiento, demanda externa debilitada y presiones inflacionarias derivadas de la incertidumbre geopolítica. La inversión privada sigue siendo la gran ausente: las empresas se muestran cautelosas ante un panorama externo donde las tasas de interés globales se mantienen altas y el crecimiento en economías avanzadas se desacelera.
El contraste con otros países de la región es notable. Guyana liderará la expansión con 16.3%, seguida de Paraguay (4.4%), Panamá (3.9%) y Guatemala (3.7%). Argentina, con un crecimiento proyectado de 3.6%, se perfila como la sorpresa positiva del continente tras años de crisis.
El Banco Mundial recomendó a México aprovechar sus recursos naturales y su potencial energético para reactivar la inversión, una lectura que cobra especial relevancia tras el anuncio del gobierno sobre la posible adopción del fracking como estrategia de soberanía energética.




