Un laboratorio clandestino oculto en Sinaloa quedó fuera de operación tras un despliegue naval que reveló capacidad para producir droga a escala industrial. El hallazgo incluyó cientos de kilos de metanfetamina terminada, grandes volúmenes de sustancias químicas y equipo especializado.
La Secretaría de Marina informó que el sitio ocupaba aproximadamente 15 mil metros cuadrados. En el lugar fueron asegurados 750 kilos de metanfetamina, cerca de mil 200 kilos de sustancias y precursores, además de un reactor con capacidad de 500 litros y otros implementos usados en la elaboración del narcótico.
El volumen incautado muestra que no se trataba de una instalación improvisada. Un reactor de esas dimensiones permite procesar lotes considerables, mientras la combinación de producto terminado y materias primas indica que la operación se encontraba activa y abastecida para mantener la producción.
La inhabilitación reduce de forma inmediata la oferta disponible, pero también deja una ruta de investigación: quién financiaba el complejo, cómo llegaban los químicos y hacia dónde se distribuía la droga. Seguir esas conexiones será decisivo para evitar que la infraestructura simplemente sea reemplazada en otro punto.






