Estados Unidos suspendió temporalmente los aranceles a la importación de carne molida en un intento por aliviar el costo que pagan los consumidores.
La medida permitirá el ingreso libre de gravámenes de hasta 300 mil toneladas durante 90 días. El gobierno estadounidense presentó el acuerdo como una respuesta directa al encarecimiento de los alimentos.
Donald Trump afirmó que la carne incluida en el esquema podría venderse con una rebaja de hasta 25 por ciento frente a los precios del mercado, aunque productores locales cuestionaron la decisión.
La apertura puede modificar los flujos comerciales del sector y presionar a la baja algunos precios, pero también intensifica la disputa entre la Casa Blanca y los ganaderos estadounidenses.






