Grupos armados ilegales en Colombia están entrenando a menores reclutados para operar drones cargados con explosivos, denunció Human Rights Watch.
El informe identifica a niñas y niños indígenas entre las principales víctimas y señala a disidencias de las FARC como responsables de buena parte de los casos documentados.
Las organizaciones también usan redes sociales para contactar, engañar o presionar a jóvenes. La tecnología permite ejecutar ataques a distancia y expone a los menores a represalias y accidentes.
La denuncia exige reforzar prevención, rescate y justicia. El uso de niños en sistemas de armas añade una dimensión tecnológica a una violación grave del derecho humanitario.






