Gustavo Dudamel cerró su etapa al frente de la Filarmónica de Los Ángeles con un concierto dedicado a Venezuela.
La despedida reunió repertorio sinfónico y voces latinoamericanas en una noche diseñada como celebración de la comunidad construida durante su dirección.
Natalia Lafourcade y Carlos Vives participaron como invitados y acompañaron un mensaje de aliento para el país natal del director.
El concierto pone fin a una relación que transformó la identidad pública de la orquesta y abre una transición artística después de años de proyección internacional.






