El jefe del Ejército de Pakistán llegó a Teherán para continuar los contactos destinados a reducir la tensión entre Irán y Estados Unidos.
Islamabad mantiene comunicación directa con ambos gobiernos y presenta la visita como un esfuerzo para promover paz y seguridad regional.
Fuentes de los gobiernos iraní y pakistaní confirmaron el viaje en un momento de sanciones, amenazas y riesgo para rutas energéticas del Golfo.
La mediación enfrenta posiciones muy distantes, pero incluso acuerdos limitados sobre mensajes militares o comercio pueden evitar un error de cálculo con consecuencias regionales.


