El sonido de entre cinco y ocho disparos interrumpió abruptamente la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca en el Hotel Washington Hilton, provocando escenas de pánico entre los cientos de periodistas, funcionarios y celebridades reunidos en el salón de banquetes. El Servicio Secreto extrajo al presidente Donald Trump y a la primera dama Melania Trump en cuestión de segundos; el vicepresidente JD Vance también fue evacuado. Ninguno sufrió daños.
El presunto atacante fue identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, residente de Torrance, California. El sujeto portaba un arsenal que incluía al menos una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Fue reducido tras protagonizar un intercambio de disparos con agentes del Servicio Secreto; uno de ellos resultó herido, aunque su chaleco antibalas absorbió el impacto.
Fuentes del Departamento de Justicia confirmaron que Trump habría sido el objetivo probable del ataque. El secretario de Justicia señaló que Allen buscaba específicamente a funcionarios del gobierno federal entre los asistentes. Periodistas presentes describieron escenas de terror: personas refugiándose bajo las mesas, gritos y equipos de seguridad armados irrumpiendo en el salón en tiempo real.
Desde su residencia, Trump anunció que la cena de corresponsales será reprogramada dentro de los próximos 30 días. El incidente se convierte en uno de los más graves contra un mandatario estadounidense en décadas y reavivó el debate sobre los protocolos de seguridad presidencial en eventos públicos masivos.

