MasterChef México encontró la fórmula para que nadie cambie de canal: transmitir en tiempo real, 24 horas al día, los siete días de la semana. La edición 24/7 de la temporada 2026 convirtió lo que antes eran programas de una hora en una transmisión continua que los espectadores pueden sintonizar en cualquier momento, creando una comunidad de seguidores que monitorea la casa de los participantes como si fuera un reality de convivencia.
La dinámica acumula ya cuatro eliminados desde su estreno: Arturo y Lula fueron los más recientes en abandonar la competencia el 7 de junio, tras no convencer a los jueces en el reto de alta cocina de la cuarta gala. La plataforma de Azteca Uno y el servicio de streaming asociado registraron récords de conexiones simultáneas durante los momentos de eliminación, con picos que superan los 2.3 millones de espectadores en tiempo real.
La apuesta cambia la naturaleza del programa: el televidente ya no espera el capítulo editado del domingo sino que participa como testigo del proceso completo, debatiendo en redes sociales cada decisión culinaria, cada conflicto entre participantes y cada elogio o crítica de los jueces. Los hashtags del programa se mantienen entre los diez primeros del trending nacional durante casi todos los días de la semana.
Productoras de otros países están siguiendo el experimento con atención. Si el modelo funciona en términos de audiencia sostenida, podría replicarse en otras franquicias de realitys culinarios y de competencia en toda América Latina, redefiniendo la economía de la televisión lineal en la era del streaming.

