El Auditorio Telmex de Guadalajara registró otro sold out en el historial de Ricardo Montaner, uno de los cantautores más queridos del mundo hispanohablante. El concierto arrancó puntualmente a las 19:00 horas y mantuvo al público tapatío en pie durante más de dos horas con un repertorio que recorrió los cinco decenios de una carrera que muestra pocos signos de desaceleración.
El show incluyó los grandes éxitos que convirtieron a Montaner en figura continental: Me va a extrañar, Bésame, Tan enamorados, entre docenas de clásicos. Pero también hubo sorpresas: una versión acústica íntima que dejó el silencio absoluto en el auditorio antes de una ovación cerrada, y la participación de invitados especiales que desataron gritos en el recinto. La producción visual, con pantallas de gran formato y juegos de luz elaborados, transformó el auditorio en un escenario de gala.
Montaner, quien tiene una legión de fanáticos multigeneracional en México, es ampliamente conocido también por su papel como coach en La Voz y por la proyección de sus hijos Mau, Ricky y Evaluna en el mundo musical. Muchos asistentes confesaron llevar décadas esperando verlo en vivo, convirtiendo al concierto en un evento cargado de emotividad y nostalgia compartida.
El paso de Montaner por Guadalajara forma parte de una gira que recorre las principales ciudades de México y América Latina. Las entradas para las fechas restantes se agotaron en horas tras el anuncio, y el artista agradeció en sus redes sociales el recibimiento de su público mexicano, al que describió como uno de los más generosos y apasionados del mundo.

