Una intensa ola de calor cubre más de la mitad del territorio mexicano con temperaturas que superan los niveles históricos para esta época del año. Los estados más afectados son Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Morelos, Puebla, Oaxaca y Chiapas, donde el mercurio alcanza cifras que las autoridades de salud catalogan como zona de riesgo.
La Secretaría de Salud activó el Programa de Acción ante Emergencias en Salud por calor extremo, exhortando a la población a evitar la exposición solar entre las 11 y las 17 horas, hidratarse con al menos dos litros de agua por día y reconocer los síntomas del golpe de calor: piel seca y enrojecida, confusión mental y temperatura corporal superior a 40 grados.
Las comunidades más vulnerables son los adultos mayores, los trabajadores agrícolas y los niños menores de cinco años. En zonas rurales de Guerrero y Oaxaca, donde la infraestructura de salud es escasa, el riesgo es particularmente elevado. Los hospitales del IMSS e ISSSTE en esas regiones reforzaron sus áreas de urgencias.
El fenómeno se inserta en un contexto global preocupante: los científicos del SMN señalan que la anomalía térmica de este año forma parte de una tendencia de aceleración del calentamiento en el territorio mexicano, con primaveras cada vez más calientes y temporadas de lluvia más cortas. Las proyecciones indican que este tipo de olas de calor podrían volverse anuales hacia el final de la próxima década.

