Lejos de las cámaras mexicanas, en Bruselas se define un asunto con impacto directo en la economía del país. El Parlamento Europeo vota el Acuerdo Global Modernizado entre la Unión Europea y México, un pacto que busca reordenar la relación comercial y política entre ambos bloques.
El acuerdo pretende impulsar nuevas oportunidades de negocio, ampliar el intercambio y modernizar un marco que llevaba años pendiente de actualización. Para México, representa diversificar mercados en un momento de tensiones con su principal socio del norte.
El texto refuerza aspectos que van más allá del comercio, como el desarrollo sostenible y la lucha contra la corrupción, condiciones cada vez más presentes en los tratados europeos. La votación es un paso clave hacia su entrada en vigor.
El resultado en el Parlamento Europeo marcará el ritmo de la integración económica entre Europa y México en los próximos años. Empresas exportadoras de ambos lados siguen de cerca un proceso que podría redibujar cadenas de suministro y flujos de inversión.


