El frágil equilibrio en Oriente Medio se quebró de golpe. Tras un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán, el presidente Donald Trump especuló públicamente con que las negociaciones entre ambos países podrían haber "terminado", una frase que sacudió a los mercados.
Los precios del petróleo y las bolsas mundiales volvieron a sufrir fuertes caídas ante el temor de una escalada abierta. La incertidumbre sobre el suministro energético golpeó de inmediato a los inversionistas.
El repunte de tensión llega después de semanas de contactos diplomáticos que habían sostenido una tregua endeble. La retórica del mandatario estadounidense reavivó el fantasma de un conflicto regional de mayor alcance.
Para México, la volatilidad del crudo tiene lecturas contradictorias: afecta las finanzas públicas ligadas a Pemex, pero también repercute en los precios de los combustibles. El mundo observa con nerviosismo cada movimiento entre Washington y Teherán.


