México encara el mayor operativo de seguridad de su historia reciente para albergar los partidos del Mundial, con un despliegue que combina fuerzas locales, protección civil y coordinación con organismos internacionales en torno a los estadios y las zonas de concentración de aficionados.
Solo en la Ciudad de México el plan contempla 11 mil 219 elementos, de los cuales 9 mil 194 son policías capitalinos, apoyados por más de mil vehículos. El esquema cubre el Estadio Ciudad de México, el Zócalo y distintas sedes de eventos masivos.
El operativo incluye patrullajes, vigilancia preventiva, revisión de objetos prohibidos y protocolos de evacuación ante cualquier incidente. El Zócalo capitalino, convertido en sede del FIFA Fan Festival, espera una afluencia estimada de 60 mil personas por día durante la fiesta futbolera.
El reto es doble: garantizar que millones de visitantes y aficionados vivan el torneo sin sobresaltos y, al mismo tiempo, proyectar al país como un anfitrión capaz de ordenar un evento de escala planetaria. La foto que quede de estas semanas pesará mucho más allá de la cancha.





