Ferran Torres dejó al Barcelona para convertirse en el cuarto refuerzo del Paris Saint-Germain. El atacante español firmó por cinco temporadas en una transferencia reportada en cerca de 50 millones de euros.
El futbolista de 26 años llega después de marcar 40 goles en 94 partidos durante sus dos campañas más recientes. Su valor se disparó tras anotar en tiempo extra el gol decisivo de España contra Argentina en la final mundialista.
En París volverá a trabajar con Luis Enrique y competirá por el espacio que dejó Gonçalo Ramos. El club apuesta por un delantero capaz de ocupar varias posiciones y llegar desde las bandas al área.
Barcelona obtiene margen financiero, pero pierde a uno de sus atacantes más productivos. PSG, en cambio, suma a una figura en plenitud y eleva otra vez la presión por convertir una plantilla costosa en títulos europeos.





