Una serie de disparos dejó cinco víctimas y al presunto atacante muertos en el condado de Missaukee, Michigan. La violencia se extendió entre dos viviendas y terminó en un área boscosa, donde la policía encontró los últimos cuerpos.
En la primera casa fueron halladas tres personas muertas y una más gravemente herida. En otra vivienda apareció una cuarta víctima; después comenzó la búsqueda de Chad Hickman, de 39 años, identificado como sospechoso.
Los agentes localizaron a Hickman sin vida cerca del lago Whitlock y junto a él encontraron a otra persona muerta. Entre las víctimas había un adolescente, mientras una niña sobrevivió, de acuerdo con los reportes posteriores.
Las autoridades todavía investigan la relación entre los involucrados y el motivo. La falta de respuestas mantiene en vilo a una comunidad rural y vuelve a colocar la facilidad de acceso a armas en el centro de la discusión estadounidense.




