La UNAM aplicará una evaluación adicional a un grupo de aspirantes con calificaciones ubicadas en el umbral más alto, luego de detectar irregularidades en su proceso de ingreso. El nuevo filtro será presencial y sus resultados definirán la asignación definitiva de lugares.
La universidad explicó que los seleccionados recibirán una convocatoria directa y deberán presentar distintas versiones del examen en horarios separados. La medida busca comprobar que los puntajes originales reflejen realmente los conocimientos de cada aspirante.
El rector ofreció una disculpa a quienes resultaron afectados y aseguró que la revisión no modificará el calendario escolar. La institución no anuló todo el concurso: concentró el control en los casos que activaron alertas durante la verificación.
Para miles de familias, la decisión añade tensión a uno de los procesos educativos más competidos del país. También obliga a la UNAM a demostrar que puede corregir las fallas sin castigar a quienes obtuvieron resultados legítimos.




