Honduras ha recibido a cientos de ciudadanos mexicanos deportados por Estados Unidos, una ruta inusual que los obliga a pasar por Centroamérica antes de volver a México.
El Instituto Nacional de Migración hondureño informó que al menos 365 personas habían sido atendidas dentro del mecanismo y que nuevos grupos seguían llegando.
Los deportados pasan por centros de recepción, atención médica y trámites consulares antes de viajar por carretera hacia Guatemala y finalmente cruzar a territorio mexicano.
El esquema aumenta el tiempo y la incertidumbre del retorno, mientras México cuestiona que sus ciudadanos sean enviados primero a terceros países cuando pueden ser recibidos directamente.






