Claudia Sheinbaum subió al primer tren y lo resumió en dos palabras: '¡Misión cumplida!'. El ramal Lechería–AIFA del Tren Suburbano comenzó operaciones luego de postergaciones que tensaron al gobierno federal y generaron dudas sobre la viabilidad del proyecto más ambicioso de movilidad en el norte de la capital.
El nuevo tramo mide 23.7 kilómetros, cuenta con siete estaciones y conecta Buenavista con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles en 43 minutos, con frecuencias de un tren cada diez minutos en un horario que va de las 5:00 a las 0:30 horas. Durante el primer mes, el boleto completo cuesta 45 pesos; las estaciones intermedias mantienen la tarifa de 11.50 pesos.
El sistema está diseñado para movilizar alrededor de 57 mil pasajeros diarios, lo que convertiría al AIFA en una de las terminales aéreas mejor conectadas por transporte público en América Latina. La obra consolida la estrategia del gobierno de hacer viable el aeropuerto, cuya ocupación ha crecido pero que aún no alcanza los niveles de saturación del AICM.
La inauguración ocurre en un momento políticamente sensible para Sheinbaum, que necesita mostrar resultados de infraestructura tangibles. La ciudadanía que viaja al norte del Estado de México podría ahorrar entre 40 y 70 minutos de traslado respecto a las opciones actuales en automóvil o autobús.

