México reanudó la exportación de ganado en pie a Estados Unidos después de las restricciones impuestas por la amenaza del gusano barrenador.
La reapertura ofrece alivio a productores del norte que habían acumulado animales y pérdidas mientras permanecían cerrados los puntos de cruce.
Washington estableció inspecciones y limitaciones adicionales que reducirán la velocidad de entrada. Cada lote deberá cumplir controles sanitarios destinados a impedir que la plaga alcance zonas ganaderas estadounidenses.
El reto será sostener el flujo comercial sin relajar la vigilancia, porque un nuevo brote podría cerrar otra vez la frontera y trasladar el costo a productores, engordadores y consumidores.





