Desde que se declaró culpable de narcotráfico y narcoterrorismo en una corte federal de Estados Unidos, Hugo 'El Pollo' Carvajal ha estado jugando una carta de alto riesgo: una carta literal, enviada al presidente Donald Trump, en la que ofrece 'expiar' sus errores del pasado convirtiéndose en testigo estelar contra Nicolás Maduro.
Carvajal fue durante años el equivalente venezolano del director del FBI, el hombre que conocía todos los secretos del chavismo. Ahora, mientras Maduro espera juicio en una cárcel de Brooklyn acusado de narcoterrorismo, su excolaborador más poderoso se ofrece a revelar desde adentro cómo funcionó el sistema que ambos construyeron durante décadas.
Una señal que los analistas leen como indicativa de que el pacto podría estar en marcha: la audiencia de sentencia de Carvajal fue pospuesta sin nueva fecha, lo que en el sistema judicial estadounidense suele significar que existe un acuerdo de cooperación en negociación. Su abogado, Renato Stabile, confirmó que su cliente quiere 'proteger a Estados Unidos de los peligros que presenció por años'.
Si Carvajal se convierte en testigo de cargo, el juicio contra Maduro tendría una dimensión histórica sin precedentes en América Latina: un exjefe de inteligencia, con acceso a información clasificada de décadas, testificando contra el presidente que él mismo ayudó a sostener en el poder. La decisión final sobre si aceptar el acuerdo está en manos del Departamento de Justicia.

