En casi 40 años de historia, el Servicio Postal Mexicano (Sepomex) nunca había enfrentado una huelga. Pero el 1 de mayo podría cambiar eso. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la institución declaró inminente el estallido de un paro nacional ante lo que describe como sistemáticas violaciones al contrato colectivo de trabajo por parte de las autoridades de la institución.
El dirigente sindical Manuel Acevedo González expuso el panorama con cifras que sacuden: unos 12 mil trabajadores laboran en condiciones de precariedad salarial extrema. Mientras el salario mínimo general asciende a 315.04 pesos, algunos carteros perciben apenas 236 pesos por jornada. A esto se suma la falta de reposición de más de 2 mil 500 plazas vacantes acumuladas desde 2018, lo que sobrecarga al personal activo con rutas y cargas para las que ya no alcanza la plantilla.
Las consecuencias de un paro serían de alcance nacional: Sepomex procesa más de 98 millones de envíos por trimestre, incluyendo correspondencia, paquetería y recibos de servicios públicos de millones de hogares. Una huelga total paralizaría la red de distribución postal en los 32 estados, afectando desde trámites gubernamentales hasta operaciones de pequeños comercios que dependen del servicio.
El Gobierno federal señaló que apostará al diálogo para evitar el conflicto. La audiencia decisiva ante el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos está programada para el 28 de abril. De no llegarse a un acuerdo, el Día Internacional del Trabajo se convertiría en el escenario de un hito sin precedente en la historia sindical del país.

