Las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá fracasaron y dieron paso a una nueva ronda de aranceles y represalias entre dos socios históricamente integrados.
Washington aplicó gravámenes de 50 por ciento a alrededor de 20 mil millones de dólares en productos canadienses después de que Ottawa rechazara un acuerdo que consideró desfavorable.
Canadá anunció que responderá dólar por dólar. Empresas de ambos lados de la frontera anticipan mayores costos en cadenas donde componentes y materias primas cruzan varias veces antes del producto final.
La escalada puede elevar precios, frenar inversión y afectar a México a través de las cadenas norteamericanas de autos, acero, alimentos y logística.






