La crisis automotriz alcanzó una de las plantas industriales más importantes de México. Volkswagen confirmó que eliminará el tercer turno de producción en Puebla ante una demanda más débil y un entorno adverso para el sector.
La medida afecta al horario nocturno y puede provocar la salida de hasta 786 trabajadores. La empresa y el sindicato deberán definir cómo se repartirán bajas, reubicaciones y ajustes en las líneas de ensamble.
La planta poblana fabrica modelos destinados tanto al mercado mexicano como a la exportación. Menos producción implica presión adicional para proveedores, transportistas y servicios que dependen de la actividad de la armadora.
El recorte deja una señal que rebasa a una sola compañía: aranceles, costos y menor consumo están cambiando los planes de la industria. El verdadero impacto se medirá en empleos indirectos y en la velocidad con la que pueda recuperarse la demanda.




