Keir Starmer renunció como diputado del Partido Laborista después de dejar el Gobierno británico. Su salida cierra otra etapa de una carrera que lo llevó de la fiscalía a Downing Street.
La decisión obliga a convocar una elección parcial en Holborn and St. Pancras, una circunscripción londinense considerada bastión laborista.
Starmer dijo que se dedicará a asuntos internacionales, especialmente defensa, seguridad, comercio y tecnología. No detalló qué organización o cargo ocupará.
La elección medirá el respaldo al laborismo sin su antiguo líder y puede convertirse en voto de castigo. Para Starmer, el reto será mantener influencia global sin la plataforma del Parlamento.






