El gobierno de Sinaloa prepara junto con la Federación una estrategia que combine seguridad, gobernabilidad y recuperación económica. La gobernadora Graciela Domínguez asumió el diseño en medio de una crisis que dañó la vida cotidiana y la confianza empresarial.
El plan busca coordinar fuerzas estatales y federales, pero también reactivar comercios, empleos y servicios afectados por la violencia. La nueva administración necesita demostrar control institucional después de la polémica salida de Rubén Rocha Moya.
Infobae y El Universal coincidieron en que existe trabajo directo con la Presidencia y en que la economía será parte del programa. Los detalles operativos, metas y mecanismos de evaluación todavía deberán hacerse públicos.
Una estrategia basada solo en despliegues puede mover la violencia sin reducirla. Sinaloa necesita investigación financiera, protección a víctimas y condiciones para que negocios y escuelas funcionen, junto con resultados medibles que la población pueda verificar.






