Alma Rosa Rojo Medina, fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida, resultó herida en un ataque armado en Culiacán. La activista ha acompañado búsquedas de personas desaparecidas en uno de los estados más golpeados por la violencia.
La Fiscalía de Sinaloa abrió una investigación para determinar el móvil y establecer si la agresión estuvo vinculada con su labor. Esa línea debe considerarse desde el inicio por los riesgos documentados contra madres buscadoras y defensores.
CNN y Europa Press confirmaron el ataque y la identidad de la víctima. Las autoridades deben proteger a Rojo Medina, su familia y el colectivo, además de resguardar comunicaciones y posibles antecedentes de amenazas.
Atacar a una buscadora busca silenciar más que a una persona: intimida a quienes recorren campos y archivos en ausencia de respuestas oficiales. Una protección real requiere investigar autores intelectuales y evitar filtraciones sobre rutas de búsqueda.






