Omar "N" agotó su último recurso legal: un tribunal federal negó el amparo que buscaba frenar su ingreso al penal, y el hombre señalado por abuso sexual a una menor deberá cumplir la sentencia dictada en su contra. La resolución llegó esta semana y fue recibida con alivio por organizaciones civiles que acompañaron el caso desde sus inicios.
El caso generó atención pública sostenida durante meses, tanto por la gravedad de los hechos como por las estrategias legales usadas por la defensa para dilatar la ejecución de la pena. El amparo fue el último eslabón de una cadena de recursos interpuestos para evitar el ingreso al sistema penitenciario.
La sentencia, en firme tras el rechazo al amparo, establece una condena que organizaciones de derechos de la infancia calificaron de ajustada a la gravedad del delito. El Ministerio Público había insistido en que el caso debía resolver sin dilaciones adicionales, dado el daño ya sufrido por la víctima.
El fallo se suma a una serie de resoluciones recientes en casos de abuso infantil que muestran mayor firmeza del sistema judicial ante este tipo de delitos. Activistas advirtieron, sin embargo, que el sistema sigue enfrentando retos estructurales: la mayoría de los casos de abuso sexual a menores en México nunca son denunciados y menos aún sentenciados.


