El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declaró en una entrevista que la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán no se convertirá en una guerra interminable, aunque reconoció que puede tomar algún tiempo. Netanyahu afirmó que el conflicto representa una puerta hacia la paz en la región y que la acción militar busca eliminar de manera definitiva la capacidad nuclear y de misiles balísticos de Irán.
Israel bombardeó el complejo de la Asamblea de Expertos en la ciudad santa de Qom, el organismo encargado de elegir al sucesor del ayatolá Jamenei. Las Fuerzas de Defensa de Israel también emitieron nuevas advertencias de evacuación para 16 localidades en el sur del Líbano antes de reiniciar ataques contra posiciones de Hezbolá, que respondió con el lanzamiento de drones contra territorio israelí.
El secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth anunció durante una conferencia de prensa que las fuerzas aliadas han logrado control total del espacio aéreo iraní. También confirmó que los ataques se dirigen al programa nuclear y de misiles balísticos de Irán, argumentando que Teherán había pasado décadas financiando y armando a grupos que atacaron a Estados Unidos. No empezamos esta guerra, pero bajo el presidente Trump la estamos terminando, declaró el secretario.
Analistas de seguridad señalaron que lo que ocurrirá a continuación en el conflicto es altamente impredecible. Irán advirtió que atacará todos los centros económicos de Medio Oriente si Estados Unidos e Israel no detienen sus operaciones. Por su parte, Trump declaró que Irán había solicitado negociaciones pero que ya no tiene defensa aérea, Armada, ni liderazgo, y descartó por el momento abrir canales de diálogo con el nuevo consejo de liderazgo iraní.





