Meta acordó pagar cerca de 18 mil millones de dólares para cerrar demandas que la acusaban de diseñar plataformas adictivas y perjudiciales para la salud mental de menores. El pacto combina una compensación histórica con cambios directos en Facebook e Instagram.
Las demandas fueron impulsadas por 29 fiscales generales estatales en Estados Unidos. Sostenían que la compañía conocía los riesgos para adolescentes y aun así optimizó sus productos para prolongar el tiempo de conexión y aumentar la interacción.
CNN y EL PAÍS reportaron que el acuerdo incluirá un límite diario de dos horas para menores y bloqueará el acceso entre la medianoche y las seis de la mañana. Las medidas deberán convertirse en controles verificables, no solo en opciones fáciles de desactivar.
El precedente puede influir en reguladores de México y otros países, donde millones de adolescentes usan las mismas plataformas. La cifra económica es enorme, pero el efecto real dependerá de que los cambios reduzcan exposición dañina sin trasladar toda la responsabilidad a las familias.






