Harry y Meghan regresaron al Reino Unido seis años después de alejarse de la primera línea de la familia real. La llegada vuelve a colocar a los duques de Sussex bajo la atención de la prensa británica y reactiva preguntas sobre su relación con la Corona.
La pareja dejó sus funciones reales y se instaló en Estados Unidos en un episodio conocido como Megxit. Desde entonces, entrevistas, documentales y memorias expusieron conflictos internos que hicieron de cada visita un acontecimiento cuidadosamente observado.
CNN y El Universal confirmaron la llegada y recordaron que ambos visitaron de forma privada al rey Carlos III. Los detalles de la agenda no fueron anunciados por completo, lo que abrió especulaciones sobre encuentros familiares y compromisos públicos.
El regreso no significa necesariamente una reconciliación institucional ni un retorno a sus antiguas tareas. Su importancia dependerá de si reduce la distancia familiar o solo añade otro episodio mediático a una separación que ya transformó a la monarquía.






