Por primera vez en la historia de la medicina tropical, los recién nacidos que contraen malaria tendrán acceso a un medicamento formulado específicamente para su peso y metabolismo. La Organización Mundial de la Salud anunció la precalificación de la artemether-lumefantrina como el primer antimalárico diseñado para bebés de entre dos y cinco kilogramos, una población que hasta ahora recibía tratamientos adaptados de dosis adultas con riesgo de toxicidad o subeficacia.
El anuncio llegó justo antes del Día Mundial de la Malaria. La malaria mata a más de 600,000 personas al año, y los niños menores de cinco años en África subsahariana representan la mayoría de esas muertes. Los recién nacidos son particularmente vulnerables porque su sistema inmunológico no ha desarrollado ninguna resistencia y los tratamientos disponibles no estaban adaptados a su tamaño.
La precalificación de la OMS es la llave que abre el acceso de este medicamento a los sistemas de salud públicos de los países más afectados. Los fondos globales como GAVI y el Fondo Mundial ahora pueden comprar y distribuir el tratamiento a escala, lo que podría acelerar su llegada a comunidades rurales en meses.
Para México, el impacto directo es limitado dado que la malaria fue controlada en gran parte del territorio, pero el avance es relevante para la agenda de cooperación internacional en salud que el país sostiene con Centroamérica y el Caribe, donde el vector todavía circula.

