La diplomacia se trasladó a Islamabad. El canciller iraní Abbas Araghchi llegó a Pakistán este 25 de abril para participar en conversaciones mediadas por el gobierno paquistaní, en un movimiento que podría representar el primer acercamiento directo entre Washington y Teherán en años. La Casa Blanca confirmó que Jared Kushner y Steve Witkoff viajarían al país para participar en los encuentros.
El contexto es de extrema tensión. El conflicto en Medio Oriente lleva más de 50 días en su fase más intensa, con Israel realizando ataques aéreos en el sur de Líbano contra infraestructura de Hezbolá, y con Irán bajo presión internacional para desescalar su apoyo a grupos armados de la región. Irán, sin embargo, fue cauto: su portavoz anunció que no está planificado un encuentro directo entre negociadores iraníes y estadounidenses, dejando abierta la ambigüedad sobre qué tipo de diálogo se producirá.
Pakistán, que mantiene relaciones formales con ambas potencias, se posicionó como mediador natural. El primer ministro paquistaní recibió al canciller iraní y señaló que su país está comprometido con una solución diplomática que preserve la estabilidad regional.
Para México y América Latina, la resolución o el agravamiento de este conflicto tiene consecuencias económicas directas: los precios del petróleo están ligados a la estabilidad del Golfo Pérsico, y cualquier escalada elevaría los costos de energía e inflación en toda la región.

