El Gobierno federal y representantes de estaciones de servicio extendieron el acuerdo que busca contener el precio de los combustibles. El objetivo es impedir que gasolina y diésel vuelvan a alimentar la carestía de alimentos y transporte.
La referencia nacional fija la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro y el diésel en menos de 27. Al firmarse el convenio, el promedio de la Magna rondaba 23.68 pesos.
El pacto es voluntario y tendrá una vigencia adicional de seis meses. También contempla simplificar trámites, combatir el mercado ilícito y reducir comisiones por pagos con tarjetas.
La contención ofrece previsibilidad a los hogares, pero los gasolineros exigen que sea financieramente viable. Diferencias regionales, impuestos y costos logísticos determinarán si el techo se sostiene en todas las estaciones.





