El volcán Sinabung entró en erupción y expulsó una columna de ceniza negra que alcanzó unos 3,500 metros sobre su cima. El episodio ocurrió después de varios días de actividad intensa y volvió a activar la vigilancia en una de las zonas volcánicas más expuestas de Indonesia.
El Centro de Vulcanología y Mitigación de Desastres Geológicos siguió la evolución del coloso y advirtió sobre los peligros alrededor del cráter. La ceniza puede reducir la visibilidad, afectar la respiración, contaminar agua y obligar a modificar rutas aéreas.
Sinabung es uno de los volcanes más activos del archipiélago, ubicado sobre el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico. Sus erupciones anteriores han forzado evacuaciones prolongadas y han transformado la vida de comunidades agrícolas asentadas en sus laderas.
La altura de la columna no determina por sí sola el daño, pero muestra la energía liberada y la necesidad de respetar las zonas de exclusión. Las próximas horas serán decisivas para saber si el episodio pierde fuerza o anticipa nuevas explosiones.






