Novak Djokovic quedó eliminado en la primera ronda del US Open tras perder en cinco sets ante el argentino Mariano Navone. La derrota fue histórica para el serbio y llegó en una noche en la que su cuerpo mostró señales evidentes de agotamiento.
Djokovic vomitó durante el encuentro, se mostró al borde de las lágrimas y admitió que pensó en abandonar. Aun así, permaneció en la cancha frente a un rival que sostuvo la presión, prolongó los intercambios y no se intimidó ante el jugador más laureado del tenis masculino.
Navone convirtió la resistencia en su principal arma y aprovechó una cantidad inusual de errores del favorito. El resultado cambia el cuadro del torneo desde el inicio y entrega al argentino la victoria más importante de su carrera en el escenario más grande del tenis estadounidense.
Para Djokovic, la caída abre dudas sobre su estado físico y la capacidad de afrontar partidos extensos al máximo nivel. Para el torneo, confirma que la jerarquía no basta cuando un rival joven encuentra confianza y obliga a jugar cada punto al límite.






