El fervor por el Mundial desbordó las canchas y se instaló en las redes sociales, donde la previa del México contra Inglaterra se transformó en un torrente de memes que enfrentan a íconos culturales de ambos países, de Cantinflas a Mr. Bean y de Juan Gabriel a la realeza británica.
Uno de los fenómenos más comentados tiene nombre propio: Samuel García volvió a ser tendencia por una teoría humorística sobre una supuesta "maldición" mundialista, un chascarrillo que él y Mariana Rodríguez tomaron con humor y que multiplicó cientos de publicaciones.
A la fiesta se sumó una tradición que resurge cada inicio de mes: los memes de Julio Iglesias, que este año llegaron potenciados por imágenes hiperrealistas generadas con inteligencia artificial, con montajes del cantante vestido con camisetas de distintas selecciones y escenas ficticias ligadas al torneo.
Detrás de la carcajada colectiva hay un dato de fondo: las redes sociales se consolidaron como la principal fuente de noticias y conversación en México, y el Mundial se convirtió en el gran combustible de esa creatividad viral que mezcla identidad, deporte y humor.



