Jared Kushner sostuvo conversaciones separadas con Hamás y Benjamin Netanyahu para intentar destrabar el plan estadounidense sobre Gaza. El contacto directo con el grupo palestino fue inusual y colocó sobre la mesa los obstáculos que mantienen estancada la siguiente fase.
Kushner se reunió durante horas con el primer ministro israelí después de hablar con representantes de Hamás. Le pidió no crear nuevos obstáculos, mientras Netanyahu reiteró que Israel no aceptará una retirada completa de Gaza.
Las diferencias incluyen el repliegue militar, el desarme, la administración futura del territorio y las garantías para la población. Cada punto afecta la entrega de ayuda y la posibilidad de que las familias desplazadas vuelvan a sus comunidades.
La presión diplomática puede producir un calendario, pero no asegura cumplimiento. Si las partes mantienen condiciones incompatibles, el plan seguirá funcionando como una pausa política mientras la crisis humanitaria continúa sobre el terreno.






