El Instituto Mexicano del Seguro Social presentó un paquete de innovaciones tecnológicas que redefine lo que se puede esperar de la salud pública en México: cirugía robótica, el robot Cyberknife para tratamientos oncológicos de precisión, nuevos tomógrafos de alta resolución, resonancias magnéticas y un sistema de reconocimiento de voz llamado Mírame a los Ojos para agilizar el registro médico. La inversión supera los 13 mil millones de pesos.
Entre las novedades más llamativas está la habilitación de cuatro centros de interpretación de mastografías apoyados por inteligencia artificial, ubicados en Ciudad de México, Jalisco, Yucatán y Coahuila. El sistema permite detectar anomalías en imágenes con mayor velocidad y precisión que el análisis manual, lo que puede reducir el tiempo de diagnóstico de cáncer de mama de semanas a horas.
El gobierno también avanza en la creación del Servicio Universal de Salud, un modelo que busca integrar al IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar en un sistema interoperable. La propuesta contempla expedientes clínicos electrónicos y credenciales únicas que permitirían a cualquier paciente atenderse en cualquier institución pública sin importar su afiliación.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha presentado esta modernización como uno de los pilares de su gobierno, argumentando que la tecnología puede compensar la escasez de especialistas en regiones alejadas. Los críticos advierten que el reto más urgente no es el equipamiento sino el mantenimiento, la capacitación del personal y la logística de distribución de los equipos en zonas con infraestructura deficiente.


