México amaneció partido en dos climas opuestos y ambos extremos. Un anticiclón en niveles medios de la atmósfera mantiene un ambiente caluroso a muy caluroso en el norte, con temperaturas superiores a los 45 grados Celsius en Baja California y Sonora. La onda de calor continúa en Nuevo León y Tamaulipas, y comienza en Baja California.
Al mismo tiempo, el monzón mexicano sobre el noroeste origina chubascos y lluvias puntuales fuertes en zonas del noroeste, norte y occidente. Las precipitaciones muy fuertes se concentran en Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Jalisco, Colima y Michoacán, una franja que combina calor extremo de día con tormentas por la tarde.
En el centro, sur y sureste otros sistemas atmosféricos provocan lluvias fuertes a muy fuertes, con precipitaciones puntuales intensas en zonas de Oaxaca. La categoría "intensa" es la penúltima de la escala oficial y es la que suele asociarse a deslaves, crecidas súbitas de ríos y afectaciones a caminos rurales.
La combinación es la que más preocupa a Protección Civil: suelos resecos por el calor absorben mal el agua, de modo que una tormenta que en otras condiciones sería manejable puede convertirse en escurrimiento peligroso en cuestión de minutos. Las recomendaciones básicas siguen siendo hidratarse y evitar la exposición solar en el norte, y no cruzar corrientes de agua ni resguardarse bajo árboles durante tormentas eléctricas en el sur.






