La decisión fue tomada de manera unánime por el comité encargado de establecer las tasas. Además, casi todos los funcionarios de la Fed señalaron que un segundo incremento durante este año podría ser apropiado.
Entre los factores que llevaron al banco central a actuar se encuentran el aumento en los precios de la gasolina derivado de los nuevos enfrentamientos en Medio Oriente, una economía estadounidense que continúa creciendo y una inflación que se mantiene persistentemente alta.
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, explicó que la evaluación del banco central sobre la situación geopolítica ha cambiado. Durante meses, los funcionarios habían considerado que el encarecimiento del petróleo y la gasolina podía representar un impacto temporal sobre la inflación, pero ahora ya no cuentan con que ese efecto sea de corta duración.
De acuerdo con los datos citados por AP, el precio promedio de la gasolina alcanzó 4.44 dólares por galón, 38 centavos más que un mes antes, mientras que el diésel llegó a un récord de 6.40 dólares por galón.
Warsh sostuvo que la economía estadounidense continúa mostrando fortaleza pese a factores como los mayores precios de los combustibles, los aranceles y las tasas de interés elevadas. Al mismo tiempo, AP señala que la inflación ha aumentado a un ritmo superior al de los ingresos promedio durante cinco meses consecutivos, afectando el poder adquisitivo de los hogares.
La subida de tasas puede influir en el costo de créditos como hipotecas y préstamos para automóviles, aunque la Fed no controla directamente las tasas de interés de largo plazo.
Con información de Associated Press (AP).
Información original: Christopher Rugaber.




