La Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Cultura presentaron la estrategia denominada Mundial Social 2026, un programa diseñado para que la Copa del Mundo que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá deje una huella más allá de los estadios que albergarán los partidos.
El plan contempla torneos de futbol en comunidades rurales y urbanas, instalación de pantallas gigantes en plazas públicas, actividades culturales en centros comunitarios y un programa educativo que vincula los valores del deporte con el contenido curricular de las escuelas. Los organizadores estiman que participarán millones de personas en todo el territorio nacional.
México es sede de 16 partidos del torneo, incluyendo una semifinal. Sin embargo, la mayor parte del país no tiene acceso directo a los estadios designados, ubicados principalmente en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El Mundial Social 2026 pretende acortar esa brecha y garantizar que la experiencia del torneo sea colectiva.
La iniciativa también incluye una dimensión económica: se espera que los torneos locales reactiven el consumo en comunidades alejadas de los circuitos turísticos del evento. El gobierno proyecta que la estrategia generará un derrame económico estimado en varios miles de millones de pesos en los meses previos y durante el torneo.



