La Copa del Mundo de 2026 tuvo su primer gran escándalo cuando las autoridades migratorias canadienses negaron el ingreso a Elye Wahi, el delantero titular de Costa de Marfil, en vísperas del partido del seleccionado africano contra Alemania. La causa: el jugador enfrenta una investigación activa en Francia por presunto arreglo de partidos, lo que impidió que se le concedieran las autorizaciones administrativas necesarias para ingresar al país sede.
Según la liga francesa de fútbol, se detectó actividad atípica en las apuestas deportivas internacionales relacionada con un partido en el que participó Wahi, donde se apostó una cantidad inusualmente elevada a que el futbolista recibiría una tarjeta amarilla. El jugador fue detenido e interrogado en Francia antes del inicio del torneo y puesto en libertad, pero la investigación permanece abierta, lo que generó el problema migratorio en Canadá.
Wahi deberá permanecer en suelo estadounidense mientras Costa de Marfil dispute sus partidos en territorio canadiense. La situación deja a la selección africana sin su principal ariete justo cuando más lo necesita, y abre interrogantes sobre el proceso de verificación que la FIFA realiza sobre los jugadores convocados antes del inicio de los torneos.
El caso se suma a otro incidente previo en el mismo torneo, cuando Canadá también negó el ingreso a otro futbolista por vínculos con apuestas irregulares. El Mundial 2026 queda marcado como el primer torneo donde el fraude en apuestas deportivas tuvo consecuencias directas sobre la nómina de los equipos participantes.


