La aparente tranquilidad del peso esconde una tormenta que apenas comienza. El dólar amaneció este lunes cotizando alrededor de 17.48 pesos, con una variación mínima de 0.04%, luego de una semana de fuertes movimientos vinculados a las novedades sobre el T-MEC.
Detrás de la estabilidad del tipo de cambio hay señales de alerta. El PIB de México cayó 0.77% en el primer trimestre del año y el ingreso por habitante permanece estancado, en un entorno donde la inseguridad y la debilidad del estado de derecho siguen espantando inversión extranjera.
El factor que puede sacudir todo tiene nombre y fecha: en julio inicia formalmente la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. Especialistas advierten que ese proceso disparará la incertidumbre sobre la relación con Washington y la volatilidad del peso.
Para los hogares, lo que se juega no es abstracto: del resultado de esa negociación dependen precios, empleos e inversiones. Los próximos meses definirán si la moneda mexicana mantiene su fortaleza o si cede ante la presión política del norte.





