La derrota no solo dejó a México fuera del Mundial: también marcó el final de una era en el banquillo. Javier Aguirre pondrá fin a su tercer paso como director técnico de la selección, cerrando un capítulo que prometía historia y terminó en desilusión.
El 'Vasco' asumió el reto de dirigir al Tri en casa, con la presión de un país entero esperando por fin un salto de calidad. El equipo mostró solidez defensiva durante la fase de grupos, pero la cita con Inglaterra expuso los límites de un proyecto que se queda sin continuidad.
El nombre que suena para relevarlo no es cualquiera: Rafael Márquez, exdefensa del Barcelona y símbolo de varias generaciones, quien fungió como asistente de Aguirre durante este Mundial. Su llegada representaría una apuesta por caras conocidas dentro del mismo cuerpo técnico.
El cambio abre un nuevo ciclo con más preguntas que certezas. Márquez cargaría con el peso de reconstruir una selección golpeada anímicamente y de convencer a una afición que empieza a exigir algo más que buenas intenciones.





