Rayed Krimly, viceministro saudí de Diplomacia Pública, afirmó que Teherán estaría promoviendo las operaciones de los hutíes, organización respaldada por Irán que ha intensificado sus acciones contra infraestructura energética, instalaciones militares y objetivos aeroportuarios saudíes.
Entre los lugares afectados se encuentran el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, en Riad, y las instalaciones de la petrolera estatal Saudi Aramco.
De acuerdo con declaraciones de funcionarios saudíes, los ataques registrados durante las últimas semanas han causado al menos 19 muertes. Las autoridades calificaron las agresiones como crímenes de guerra y denunciaron que los ataques amenazan la seguridad de la población civil y la estabilidad económica regional.
La situación también ha complicado los esfuerzos diplomáticos para reducir las hostilidades en Yemen. Arabia Saudita aseguró que los hutíes rechazaron una invitación para participar en conversaciones de paz en Omán y continuaron sus operaciones militares.
El Gobierno saudí sostiene que Irán viola resoluciones de Naciones Unidas al proporcionar armamento y apoyo a los rebeldes. Teherán ha mantenido vínculos políticos y militares con el movimiento hutí, aunque la naturaleza y el alcance de ese respaldo son objeto de disputas diplomáticas.
La crisis podría afectar las rutas comerciales y energéticas de la región, especialmente por la importancia de los corredores marítimos que conectan el mar Rojo con el océano Índico.
Los acontecimientos también dificultan los esfuerzos para estabilizar las relaciones entre Irán y los países del Golfo, en un momento en que la seguridad energética y la navegación comercial se han convertido en prioridades internacionales.






