Las protestas comenzaron como una movilización estudiantil que exigía reformas educativas, pero posteriormente se ampliaron hasta convertirse en un movimiento de oposición al primer ministro Edi Rama.
Uno de los principales motivos de inconformidad es un proyecto de desarrollo turístico de lujo relacionado con una empresa de inversión fundada por Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
La iniciativa contempla una transformación inmobiliaria en la costa sur de Albania. Sus detractores cuestionan el impacto ambiental que podría tener sobre una zona natural protegida y denuncian que el proyecto representa un ejemplo de las relaciones entre los intereses empresariales y el poder político.
Los manifestantes han adoptado el nombre de Movimiento Flamingo, en referencia a las aves que habitan una reserva natural cercana al área donde se pretende desarrollar el complejo turístico.
Durante las movilizaciones del miércoles se registraron enfrentamientos y ataques contra edificios gubernamentales, bancos y establecimientos comerciales. El Ministerio de Salud informó que 89 personas resultaron heridas, entre ellas 61 policías.
Este jueves, los manifestantes arrojaron piedras contra un cordón policial situado frente al Ministerio de Educación. Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y cañones de agua, mientras las autoridades realizaron varias detenciones.
El primer ministro Edi Rama rechazó las exigencias de dimisión y aseguró que su Gobierno continuará trabajando para incorporar a Albania a la Unión Europea.
La oposición, por su parte, exige un Gobierno provisional y la convocatoria de elecciones anticipadas, argumentando que las acusaciones de corrupción han debilitado la confianza pública.
La Unión Europea pidió moderación a las partes ante el riesgo de que los enfrentamientos aumenten la inestabilidad política del país.





